martes, 14 de diciembre de 2010



El Gato, cuando vio a Alicia, se limitó a sonreír. Parecía tener buen carácter, pero también tenía unas uñas muy largas Y muchísimos dientes, de modo que sería mejor tratarlo con respeto.
-Minino de Cheshire – empezó Alicia tímidamente, pues no estaba del todo segura de si le gustaría este tratamiento: pero el Gato no hizo más que ensanchar su sonrisa, por lo que Alicia decidió que sí le gustaba-.
-Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?
-Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar – dijo el Gato.
-No me importa mucho el sitio… – dijo Alicia.
-Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes – dijo el Gato.
-… siempre que llegue a alguna parte – añadió Alicia como explicación.
-¡Oh, siempre llegarás a alguna parte – aseguró el Gato -, si caminas lo suficiente!
A Alicia le pareció que esto no tenía vuelta de hoja, y decidió hacer otra pregunta:
-¿Qué clase de gente vive por aquí?
-En esta dirección -dijo el Gato, haciendo un gesto con la pata derecha – vive un Sombrerero. Y en esta dirección – e hizo un gesto con la otra pata – vive una Liebre de Marzo. Visita al que quieras: los dos están locos.
-Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca – protestó Alicia.
-Oh, eso no lo puedes evitar – repuso el Gato -. Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
-¿Cómo sabes que yo estoy loca? – preguntó Alicia.
-Tienes que estarlo afirmó el Gato-, o no habrías venido aquí.

(Alicia en el país de las maravillas-Lewis Carroll)










las palabras de cheshire





1 comentario:

Lucia dijo...

Cuanta razón tiene Minino de Cheshire,todos estamos locos y no nos damos cuenta,o no queremos darnos cuenta. Debo ser la única persona que todavía no vio Alicia en el país de las maravillas.Jaja,no me odien.Besos!!